Tena del siglo XIX, totalmente rehabilitada, conservando
íntegramente su estructura de madera de
enebro y muros de piedra.
Consta de dos plantas y jardín propio.
En planta alta, dos habitaciones
dobles abuhardilladas y baño.
En planta baja, una habitación con baño,
salón comedor y la cocina. Como resultado
tenemos una capacidad para seis personas con posibilidad
de una supletoria.
Como anécdota, cada una de las tres habitaciones
está inspirada en una ruta distinta y que
sin duda recomendamos 'visitar'.